| Pasando un rato a solas con Dios |
|
|
|
| Written by OR |
| Monday, 16 November 2009 16:17 |
Una vez convencido de que un rato a solas con Dios es necesario a diario para el crecimiento espiritual, ¿Cómo procedes?
Puedes estar motivado a experimentarlo, pero tal vez no sepas cómo. En esto necesitas considerar cuatro elementos esenciales para un buen rato a solas con Dios:
SELECCIONA UN MOMENTO ESPECÍFICO La hora específica tiene que ver con cuándo has de tener tu momento de quietud y qué tan largo ha de ser. La regla general es esta: el mejor momento es cuando mejor te sientes. Da al Señor la mejor parte del día -cuando estás más fresco y más alerta. No trates de servir al Señor con tus sobras (de tiempo). También recuerda que tu mejor momento puede ser diferente al de cualquier otro. Para la mayoría de nosotros, sin embargo, temprano por la mañana parece ser la mejor hora. Era la práctica del mismo Jesús el levantarse por la mañana temprano y encontrarse con el Padre. "Muy temprano por la mañana cuando todavía estaba oscuro Jesús se levantó, dejó la casa, y fue a un sitio solitario en donde oraba." (Marcos 1,35) En la Biblia muchos hombres y mujeres madrugaban para encontrarse con Dios: entre ellos están:
A través de la historia de la Iglesia, muchos santos que fueron los que Dios más usó se reunían con Él por la mañana temprano. Un director católico decía, "No afinas los instrumentos cuando el concierto ha terminado. Sería tonto. Lo lógico es afinarlos antes de empezar." Jesús está realmente en primer lugar en nuestra vida; hemos de darle la primera parte de nuestro día. Hemos de buscar Su reino primero. (ver Mateo 6,33). Los médicos nos dicen que la comida más importante es el desayuno. Frecuentemente determina nuestro nivel de energía, de vigilancia e incluso los estados de ánimo para el día. Igualmente necesitamos un desayuno espiritual para comenzar el día. De igual manera, nuestras mentes no están abarrotadas temprano por la mañana con las actividades del día. Nuestros pensamientos están frescos, nosotros descansados. Las tensiones no nos han llegado todavía y es normalmente el momento de más quietud. Una madre pone el despertador a las cuatro de la mañana, tiene su meditación, vuelve a la cama y luego se levanta cuando el resto de la familia se levanta. Lo explica diciendo que con niños alrededor de la casa todo el día, el único momento de quietud es muy temprano y ella puede estar a solas con Dios. Para ella funciona; tú necesitas seleccionar una hora que funcione para tí. Cualquiera que sea la hora que establezcas sé constante en ella. Anótala en tu calendario Haz una cita con Dios como la harías con cualquier otro. ¡Haz una cita con Jesús! Luego anticipa el momento con ilusión y no lo dejes plantado. Una cita incumplida no es una experiencia agradable para ninguno de nosotros, y a Jesús no le gusta que le dejen plantado. Así que haz una cita con Él y mantenla a toda costa. Una pregunta frecuente es "¿Cuánto tiempo debo compartir con el Señor? Si tú nunca has mantenido un rato a solas con Dios consistentemente antes, podrías empezar con cinco minutos y dejarlo aumentar naturalmente. Deberías proponerte invertir, eventualmente, no menos de 15 minutos al día con el Señor. De 168 horas que todos tenemos a la semana 1 hora y 45 minutos parece terriblemente poco cuando consideras que fuiste creado para mantener comunión con Dios. A continuación se ofrecen algunos puntos guías adicionales: *No intentes un rato a solas con Dios de más de una hora al principio. Sólo serviría para desanimarte. Necesitas crecer en esta relación como harías en cualquier otra. Así que comienza con tres, cinco, siete minutos consistentes y deja que aumenten, es mejor ser consistente por corto tiempo que reunirse por una o dos horas una semana sí y otra no. *No mires el reloj. Mirar al reloj puede arruinar tu rato a solas con Dios más rápido que cualquier otra cosa. Decide lo que puedas hacer en la Palabra y la oración durante el tiempo que has apartado y hazlo. Algunas veces te tomará más tiempo del que has reservado y algunas veces menos. Pero no estés mirando el reloj. *No enfatices la cantidad, enfatiza la calidad. No hay nada super-espiritual en un rato a solas con Dios de dos horas. Es lo que haces con tu tiempo -15 minutos o dos horas o cualquier cosa en medio-eso importa. Apunta a una relación de calidad con Dios. ESCOGE UN LUGAR ESPECIAL El lugar donde pasamos nuestro tiempo a solas con Dios, es importante también. La Biblia señala que Abraham tenía un lugar en donde se reunía regularmente con Dios. Jesús acostumbraba orar en el jardín de Getsemaní. "Jesús salió como siempre hacia el Monte de los Olivos, y sus discípulos lo siguieron." Tu lugar ha de ser un lugar recluido. Un lugar donde puedas estar solo, donde haya quietud, y donde no te puedan distraer o interrumpir. En el ruidoso mundo de hoy día, esto pudiera requerir de algún ingenio pero es necesario. Debe ser un lugar. . . * donde puedas orar en voz alta sin perturbar a los demás Tu lugar debe ser un lugar especial. Dondequiera que decidas reunirte con el Señor, conviértelo en un lugar especial para Él y para tí. Conforme pasen los días dicho lugar llegara a significar mucho para tí debido a los momentos maravillosos que has pasado ahí con Jesucristo. Tu lugar debe de ser un lugar sagrado. Es ahí donde te reúnes con el Dios viviente. Donde tú te reúnes con el Señor puede ser tan sagrado como el lugar en el que Abraham se reunía con Dios. No tienes que estar en una iglesia. Algunos pasan su momento a solas con Dios en el auto, estacionados en un lugar tranquilo, en un lugar específico de su casa, en el patio de atrás, e incluso en el sótano. Cada uno de estos sitios se ha convertido en lugar sagrado para estas personas. SIGUIENDO UN PLAN SENCILLO Alguien ha dicho, "Si apuntas a la nada, es seguro que darás en el blanco." Para tener un momento significativo, necesitarás un plan o algún tipo de bosquejo general. La regla principal es: conserva tu plan simple. Necesitarás los tres objetos siguientes para tu rato a solas con Dios: * Una Biblia-una versión contemporánea ( yo recomiendo la Biblia Católica para Jóvenes, de ediciones Verbo Divino) 1. Espera en el Señor (Relájate) Mantente fijo por un minuto: no llegues corriendo ante la presencia de Dios y empieces a hablar inmediatamente. Sigue el consejo de Dios: "Quédate quieto y sabe que Yo soy Dios" Manténte callado por un pequeño instante para entrar en un ánimo de reverencia 2. Ora brevemente. (Pide) No es una hora de oración, sino una introducción breve oracional para pedirle a Dios que purifique tu corazón y te guíe hacia un momento de unión. Dos buenos pasajes de la escritura para memorizar son: ¡Necesitas estar en armonía con el autor para poder entender su libro! 3. Lee una sección de las Escrituras. Es aquí donde tu conversación con Dios comienza. El te habla a través de Su Palabra y tú le hablas a Él a través de tus oraciones. Lee tu Biblia . . . * Despacio. No te precipites; no intentes leer grandes secciones; no corras por la lectura.
4. Medita y memoriza (reflexiona y recuerda) Para lograr que las Escrituras te hablen significativamente debes meditar sobre lo que estas leyendo y memorizar versículos que particularmente te digan algo. Meditación es "contemplar una y otra vez seriamente un pensamiento dentro de tu mente." De tu meditación podrás seleccionar y memorizar un versículo que te parezca particularmente significativo. 5. Anota lo que Dios te está enseñando (Récord). Cuando Dios te habla a través de su Palabra, anota lo que has descubierto. Escribirlo te permite recordar lo que Dios te ha revelado y revisar tus descubrimientos bíblicos. Anotar lo que Dios te ha enseñado es el camino a la aplicación de lo que ves en la Escritura que se relaciona con tu vida. 6. Ten tu momento de oración (Petición). Después de que Dios te ha hablado a través de Su palabra, háblale en tu oración. Esta es tu parte en la conversación con Dios. CONCLUSIÓN ¿Qué si pierdes un día? No te preocupes si ocurre ocasionalmente. No emprendas un viaje de culpabilidad. "No hay condenación para aquellos que están en Jesucristo" (Romanos 8,1) No seas escrupuloso, al fin un día no ocasiona un fracaso. No te rindas. Perder una comida, no significa que debes renunciar a comer porque eres inconsistente. Simplemente comerás un poco más en la próxima comida y continuarás adelante. Este principio se aplica a tu rato a solas con Dios. Los sicólogos nos dicen que usualmente nos toma tres semanas el familiarizarnos con una nueva meta o hábito. Toma otras tres semanas el convertirlo en hábito. La razón por la que muchas personas no salen con éxito en sus ratos a solas con Dios es porque no han logrado vencer esta barrera de las seis semanas. Para que tu momento a solas con Dios se convierta en un hábito debes tener uno a diario por lo menos durante seis semanas.
¿Cómo lograrlo? 1. Haz una resolución firme. (Voto) Debes comenzar siempre con una iniciativa firme, decidida. Si empiezas a medias nunca lo conseguirás. Haz una declaración pública haciendo saber a los demás acerca de tu decisión.. 2. Nunca permitas que una excepción aparezca hasta que el nuevo hábito esté firmemente arraigado en tu vida. Un hábito es como una bola de trenza. Cada vez que renuncias muchos lazos quedan destejidos. Así que no permitas que el "solo esta vez" suceda. La acción de complacencia debilita el ánimo y fortalece la falta de autocontrol. 3. Aprovecha cualquier oportunidad e inclinación para practicar tu nuevo hábito. Cada vez que sientas el menor impulso de practicar tu nuevo hábito hazlo en el instante. No esperes. Usa cualquier oportunidad para fortalecer tu hábito. No te hace mal sobre practicar un hábito nuevo cuando estás iniciándolo. 4. Confía en el poder de Dios. Cuando todo está dicho y hecho debes darte cuenta de que estás en una batalla espiritual y que puedes vencer sólo con el poder del Espíritu Santo de Dios. Así que reza para que Dios te fortalezca y dependas de Él para que te ayude a desarrollar este hábito para su gloria. Si te has convencido de que esto es lo que necesitas hacer rezarás lo siguiente: UNA ORACIÓN DE COMPROMISO "Señor, me comprometo a invertir un momento definitivo contigo todos los días, no importa el precio. Estoy dependiendo en Tu fuerza para que me ayudes a ser consistente"" |
Courage International : www.couragerc.net





Una vez convencido de que un rato a solas con Dios es necesario a diario para el crecimiento espiritual, ¿Cómo procedes?